Qué documentos te piden para alquilar un piso (y cuáles no tienes por qué dar)
Cuando encuentras un piso que te gusta, empieza la parte menos agradable: la carpeta de documentos. Hay quien te pide tres cosas y quien te pide veinte. ¿Qué es normal, qué es excesivo y cómo envías todo sin regalar datos de más?
El principio que lo ordena todo: minimización
La normativa de protección de datos (RGPD y LOPDGDD) se apoya en un principio sencillo: solo se pueden pedir los datos necesarios y proporcionales para la finalidad. Aquí la finalidad es comprobar quién eres y si puedes pagar el alquiler. Todo lo que no sirva para eso, sobra.
Lo que es razonable pedir
- DNI o NIE (o pasaporte): para identificar a quien firma.
- Últimas nóminas (normalmente dos o tres) y/o contrato de trabajo: para acreditar ingresos.
- Vida laboral, si hace falta comprobar antigüedad.
- Si eres autónomo: declaración de la renta y modelos trimestrales o facturas.
- Estudiante o sin ingresos propios: datos de quien te avala y sus justificantes de ingresos.
Lo que suele sobrar
- Información sobre salud, religión, ideología, afiliación sindical u orientación sexual. Son categorías especiales de datos y no tienen relación con la solvencia.
- Extractos bancarios completos con todos los movimientos, cuando una nómina o un certificado ya acredita los ingresos.
- Copias de todo "por si acaso" conservadas indefinidamente por quien no te va a alquilar.
La consulta a ficheros de morosidad, por su parte, requiere base legal y proporcionalidad: no es una comprobación que se pueda hacer sin más.
Cómo enviarlos sin exponerte de más
- Tacha lo que no hace falta. En una nómina puedes ocultar tu número de cuenta; en el DNI, la dirección y el número de soporte si el destinatario no los necesita.
- Marca el documento con una finalidad. Una línea tipo «Solo para la solicitud de alquiler de [dirección], [fecha]» sobre la copia dificulta que se reutilice para otra cosa.
- Envíalo a un canal identificable, no a un número de WhatsApp anónimo. Si dudas de quién está al otro lado, no envíes documentos.
- Da la documentación completa solo cuando haya interés real. Primero puedes compartir datos orientativos (situación laboral, rango de ingresos) y dejar los documentos para la fase final.
¿Qué pasa con tus datos si no te eligen?
Quien recibe tus documentos es responsable de su tratamiento, sea una inmobiliaria o un particular. Si no te seleccionan, no pueden quedarse con tus copias sin límite: la información debe bloquearse (solo accesible ante posibles reclamaciones) y eliminarse cuando pasen los plazos legales. Tienes derecho a preguntar cuánto tiempo los conservan y a pedir su supresión.
La alternativa: un perfil que puedas reutilizar
Reenviar los mismos documentos a diez anunciantes distintos es lo peor para tu privacidad. Un perfil de inquilino completo, con tus datos orientativos y la documentación solo cuando alguien la necesita de verdad, te evita repetir el proceso y reduce cuántas copias tuyas circulan.